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Arclinea Barcelona – Muebles de cocina italianos

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Vitrocerámica, inducción o gas

Cuando empieza el proceso de proyección de una cocina debemos tener en cuenta diferentes aspectos que se adaptan a la forma de vida y de cocinar de las personas que vayan a utilizarla. La elección entre placa de gas, vitrocerámica o inducción modificará tu rito de cocinado.

El método de cocción más antiguo de estos tres es la placa de gas. Esta ha ido evolucionando con los años, haciéndonos prescindir de las típicas bombonas de gas, convirtiéndose así en una técnica más cómoda de utilizar. A nivel estético, la placa de gas te aporta un toque rústico, vintage o incluso industrial, dependiendo del contexto en el que se encuentre dará personalidad a tu cocina. La colección de Arclinea que funcionará a la perfección con la placa de gas es, por ejemplo, la Convivium.

Los puntos a favor de incluir este tipo de cocción en tu cocina es la precisión que aporta en el momento de cocinar. Los fogones calientan rápido y eres tú el que puede manejar con precisión el calor que este genera, ya que puedes cambiar el tamaño de la llama a tu gusto. Además, puedes calentar cualquier tipo de recipiente, desde ollas de barro o hierro fundido hasta sartenes de aluminio o acero.

Pero, también hay puntos que hacen menos atractiva la placa de gas. Esta necesita más mantenimiento, ya que su diseño es más complejo y esconde más lugares en los que acumularse la suciedad. Es más fácil tener algún percance con la llama que genera, pero también es más fácil ver la llama que genera.

En los años 90 se popularizó la vitrocerámica, que calienta de forma progresiva mediante una resistencia. Tanto la estética de este método de cocción como el de la inducción, son actuales y sencillos; perfectos para cocinas minimalistas y actuales como el modelo Italia en Black Armour.

La cocción a través de la vitrocerámica te permite utilizar todo tipo de recipientes, pero los calienta con más lentitud y menos precisión. El principal inconveniente de este método es que tarda en enfriarse; cuando la placa se encuentra en funcionamiento, se ilumina para indicar que puedes quemarte, pero en cuanto la desconectas, la luz desaparece y el calor se mantiene durante unos minutos, hecho que te puede llevar a confusión.

En cuanto a limpieza, tanto la vitrocerámica como la inducción son fáciles de limpiar, aunque se encuentran más expuestos a arañazos.

Por último, la inducción utiliza un método de cocción más avanzado mediante electromagnética para generar calor de la manera más eficiente. Su sistema de cocción a través de imanes hace que únicamente se caliente el utensilio con el que estás cocinando y te evita la posibilidad de accidentes dejando la placa de cocción a una temperatura ambiente. Al igual que la placa de gas, su precisión es mayor que la de la vitrocerámica y calienta con rapidez, así, puedes llevar a cabo recetas más complejas con mayor cuidado. La inducción necesita recipientes específicos para su funcionamiento, tendrás que asegurarte que los utensilios que dispones son compatibles; si no es el caso siempre puedes utilizar un adaptador que se coloca en la base del recipiente y permite su calentamiento.

También con sistema de inducción pero con una tecnología más revolucionaria se encuentran las cocinas inteligentes, como el sistema TPB Tech® o RAK, que funcionan mediante una encimera porcelánica tecnológica sobre la que se puede cocinar por inducción directamente, sin necesidad del tradicional cristal. Este sistema facilita la limpieza y visualmente integra por completo el sistema de cocción en la encimera ofreciendo un nuevo concepto de espacio de trabajo unificado.

Si no te decides por ninguno de estos sistemas de cocción, siempre puedes optar por placas mixtas o modulares, que ofrecen la posibilidad de combinar varios sistemas pudiendo incluir inducción, gas y teppanyaki (plancha de tradición japonesa que permite cocinar sin necesidad de recipiente), por ejemplo. Hay marcas que las combinan en versiones reducidas, de unos 30-40 centímetros cada tipo de cocción.

Los métodos para cocinar son varios y todos ellos presentan pros y contras que se deben sopesar en el momento de proyectar una cocina. La zona de cocción puede cambiar tu rito en la cocina.

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